Al igual que muchísimos otros pequeños ayuntamientos, también S. Gregorio Matese, vivió el éxodo migratorio que de la segundo mitad del ochocientos despobló las tierras del Mezzogiorno de Italia.
La emigración de S. Gregorio presenta aspectos peculiares, entre los cuales se evidencia la marcada predilección que sus habitantes manifestaron por Argentina respecto a otros destinos del momento. La respuesta a esta preferencia está en otra peculiaridad, representada en la precocidad temporal de las partidas que salieron del pueblo, y entonces del mas profundo arraigamiento de los sangregorianos en esta nación; por lo tanto las cadenas migratoria que siguieron en los años sucesivos fueron aventajadas de la integración social y laboral en tierra argentina, cosa que no sucedió para los emigrantes que se trasladaron mas tarde.
En el últimos treinta años del ochocientos, el flujo de personas que desde Italia se fueron a Argentina, llega sus máximos valores. Mas de la mitad (55,4%) proviene del norte, sobretodo del Piemonte, Lomabardia y Veneto, mientras el 35,2% se mueve desde las regiones del Mezzogiorno, principalmente de Calabria y Campania.
En esta ocasión nos referimos solamente a los datos migratorios relativos a los últimos treinta años del siglo XIX.
En aquel periodo partieron 1056 personas, entre los cuales 678 hombre ( 64,2%) y 378 mujeres (35,8%). El 78,3% del total se traslada a Argentina y el 19% a los Estados Unidos. Solamente el 2,4% va a Brasil y el 0,3% a otros países.
Un dato especifico relativo a las mujeres, viene de la observación de que parten siempre en un segundo momento, siguiendo maridos o padres que han marchado ya; la primera mujer que deja S. Gregorio va a Buenos Aires en el año 1872, mientras la primera que llega a Estados Unidos se embarca en el 1884, quiere decir 12 años después de las primeras salidas de los hombres.
La comparación entre estos datos y aquellos de la emigración total de la provincia de Caserta, evidencia una total discordancia entre el flujo de salidas locales, que prefieren siempre Argentina, y aquellos provinciales que, de la inicial dirección hacia países extra americanos, escoge preferentemente Estados Unidos y Brasil, dejando en un segundo plano Argentina.
En el ultimo cuarto del siglo XIX partieron de la provincia de Caserta otras 95.000 personas.
Los emigrantes que en su conjunto parten de S. Gregorio son un 0,9% de todo el movimiento migratorio de la provincia de Caserta. Pero los valores cambian cuando se habla específicamente de la migración hacia Argentina; en este caso la contribución de la gente del pueblo es igual al 7,1% de todas las salidas provinciales, y corresponde al 0,9% de la migración de toda la región hacia Argentina.
Respecto a los oficios desarrollados por los emigrantes de S. Gregorio, se obtiene que en los treinta años examinados salen 703 peones y 265 campesinos: es la misma categoría a la que se cambia el antiguo nombre de peón en función de los nuevos ordenamientos estadísticos del Estado Italiano. Estos representan el 91,7% de todos los emigrantes. El restante 8,3% de los oficios es un amplio abanico de cocineros, molineros, costureras, zapateros, carpinteros, sastres y luego albañiles y herreros; hay también otros tipos de trabajos, como comerciantes, escribano, notario, un maestro hasta llegar a ocupaciones no clasificables de los sacerdotes, terratenientes y vagabundos.
No todos los que salieron, se quedaron en el destino previsto. Cuantificando los datos de los que volvieron a San Grogorio respecto a las salidas por cada destino, de los Estados Unidos volvieron el 42,2& de los inmigrantes y el 32% de los que marcharon a Brasil; mucho mas bajo, en cambio, es el valor de los regresos desde Argentina, igual al 19,9%.
El hecho cuantitativo de los regresos es importante para valorar cuantos emigrantes han echado raíces en los países de destino, sin volver; se obtiene que 797 personas, el 75,5% de todas las salidas, han dejado definitivamente San Gregorio.
Entonces en el ultimo treinteno del Ochocientos el pueblo sufre una verdadera caída demográfica, pasando de 1.358 habitantes en el 1871, a 818 censados en el año 1901, que es igual a una reducción del 405 de la población, debido íntegramente al éxodo migratorio.
Las causas responsables de la emigración del ochocientos desde el Mezzogiorno de Italia son amplias y meritorias de un trato especifico; las condiciones económica y territoriales, la venta de los bienes eclesiástico, la nueva disposición política, las secuelas del bandidaje postunitario, son todos factores que entran en juego al determinar las salidas; y además las causas mas estrictamente ligadas a la inmigración, o sea el regreso de los primeros emigrantes que exaltan las nuevas condiciones de vida, animando a los indecisos y las salidas de mujeres e hijos que se reencontraron con los hombres decididos ya a no volver.
Conviene destacar que la habituación a la necesidad de movimientos territoriales por exigencias laborales es largamente difundida en el pueblo. Amplias franjas de la población de San Gregorio Matese han vivido en el S. XVIII el periódico traslado de la trashumancia, ligada al éxodo de los rebaños de los ricos terratenientes del pueblo hacia las localidades de la Dogana de las ovejas en Capitanata.
Esta costumbre a la emigración estacional, profundamente erradicada en la cultura del pueblo, se revelará un prerrequisito fundamental respeto a la disponibilidad con que, mas adelante en el tiempo, se afrontaran los viajes migratorios intercontinentales.
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